crisis

En el contexto de una grave crisis sanitaria saltan las alarmas y se pone entre la espada y la pared a políticos, gobernadores y economistas de todo el mundo. “Estamos en guerra” afirman, una batalla bélica contra nuestro dinero y nuestros sistemas o modelos de organización social y económica. En nuestro país, ya se preveía una recesión económica para el año 2021, pero la alarma sanitaria la agravó irremediablemente. 

El dilema al que ahora nos enfrentamos es complejo para nuestra sociedad de costumbres católicas, caminando a ciegas sin test masivos y sin respuestas a una enfermedad desconocida, no podemos alargar sine die el confinamiento y debemos retomar pronto nuestra actividad económica. Conociendo esto, solo nos quedan dos escenarios posibles, la reactivación de la economía y el sacrificio de vidas humanas que fácilmente podrán ser sus familiares o amigos, o el prolongamiento temporal de la cuarentena que también se llevará a su paso nuestro estado de bienestar. La solución es tan translucida como el problema: distanciamiento social, aunque para nuestra sociedad mediterránea sea como una puñalada en el corazón. 

Lejos del punto de vista objetivo y crítico, las respuestas ante esta situación son múltiples, mientras la gran mayoría piden con caceroladas y fregonadas la dimisión del gobierno español otros se deprimen, otros cuentan hasta los últimos céntimos de sus carteras mientras reiteradamente actualizan sus cuentas bancarias a la espera de los ertes, muchas personas esperan tranquilamente una paga vitalicia mínima que les permita subsistir… Y una minoría se pregunta cómo puede hacer para aumentar sus fuentes de ingreso, desde luego unos valientes. A lo largo de numerosos artículos que se irán publicando se pretende ayudar a esa minoría a conseguir sus propósitos. 

Adelantamos que, desde luego, el sector menos golpeado por la crisis será aquel que se pueda permitir el privilegio del teletrabajo, al igual que cualquier otro que requiera personal cualificado. Sino perteneces a ninguno de estos, no te desanimes, porque la creatividad y el trabajo son los motores que mueven el mundo. Tal vez ahora veas un futuro desolador, pero poco a poco con dedicación y ganas de aprender te iras formando y descubriendo en tus talentos ocultos. El juego de la vida es variado, y si algo tiene de positivo, es que es único para cada persona. Esta será tu ventaja, es muy difícil perder un juego en el que tu mismo dictas las reglas.

Afortunadamente tenemos a nuestro alcance una fuente muy poderosa para conseguir esos objetivos, tu mismo la sostienes en tu mano ahora mismo: un dispositivo con conexión a internet. Esto te permitirá adquirir las habilidades necesarias para superarte y resurgir de esta compleja situación mas fortalecido aún.

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